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miércoles, 25 de octubre de 2017

La importancia de NO cerrar puertas



Hace poco me comentaba un Jefe de ventas amigo mío que tenía un serio problema con algunos de sus comerciales y es que cerraban una primera operación pero no volvían a tener más ventas.

La conversación derivó hasta el punto en que me permitió ver las transcripciones de las conversaciones telefónicas que tenían sus comerciales con los clientes a la hora de cerrar la operación.

La conversación de cierre terminaba siempre con la misma frase lapidaria:

"Muchas gracias por contratar con XXX. Un saludo."

Tras darle vueltas entre mi amigo y yo llegamos a la conclusión de que el problema no estaba en toda la gestión anterior, que había sido correcta, sino únicamente en esta última fatídica frase.

No había continuidad. No se invitaba a un futuro contacto. Se cerraba la puerta.

Es importante hacer notar que cuando iniciamos una relación comercial lo importante no es hacer una sola operación y cerrar con el cliente, sino que con el coste que tiene abrir una ficha de nuevo cliente debe de ser rentabilizado al máximo. En algunas empresas de algunos amigos con las que tengo relación, incluso se rechaza la apertura de algunas fichas de cliente porque se sabe que no va a haber compra de repetición.

Mi amigo Jefe de ventas al final decidió cambiar el protocolo que utilizaban para vender y en adelante probó a cerrar las operaciones con una frase del tipo:

"Quedo a su disposición para cualquier otra futura contratación suya o de algún familiar o amigo. Estudiaremos una solución a su medida. Le envío mis datos por email para que los tenga a mano. Gracias por contratar con XXX."

Empezó a recibir peticiones en el plazo de un mes aproximadamente de los mismos clientes que habían cerrado la operación anterior y además le ponían en contacto con otros potenciales compradores.

Dando una vuelta de tuerca más, me dijo que había hablado con una empresa de email marketing y le habían recomendado que enviase los datos al día siguiente de esta última conversación. De esta manera, la "presión" de la última operación se habría disipado ligeramente y el primer impulso de "eliminar email" pasaría a ser "voy a apuntar los datos por si más adelante los necesito.".

Nunca cierres puertas en los negocios y no olvides que los clientes SIEMPRE son clientes potenciales aunque acaben de cerrar una operación, y que el número virtual de operaciones que puede cerrar un sólo cliente es infinito porque siempre puede contratar para si mismo o postular a otros.

jueves, 5 de octubre de 2017

Primeras impresiones South Summit 2017


He acudido a esta edición 2017 de South Summit con ciertas dudas, ya que algún amigo que iba por primera vez me contaba que la sala de conferencias principal (Arena Stage) le parecía muy vacía. Ciertamente en la pasada edición el Arena Stage estaba a tope y me atrevería a decir que en la primera edición a la que acudí , que fue en Las Ventas, la afluencia de público fue aún mayor.

Ayer llegué a pensar que los eventos a nivel nacional y a la vez el traslado a La Nave en el sur de Madrid podrían haber hecho un poco de mella en cuanto a la facilidad de acceso y el ánimo en general, pero sin embargo hoy me he llevado una agradable sorpresa.

Efectivamente he llegado al Arena Stage para asistir a varias conferencias, la que realmente me interesaba era la de "Design Thinking". Cuando he llegado directamente he recogido la acreditación en la entrada y he entrado en el Arena Stage sin mirar a ningún sitio porque realmente iba con el tiempo justo.

Al terminar un par de ponencias que me han resultado muy interesantes, he decidido dar una vuelta por el Marketplace. Ahí ha sido cuando me he llevado la mayor de las sorpresas, para bien.

El Marketplace tenía una vida muy superior a la de ediciones anteriores. Montones de personas de toda edad se arremolinan estos días en pequeños corrillos donde pueden descubrir la actividad e algunas startup, informarse sobre el entorno de inversión o concretar reuniones más concretas para tratar temas particulares.

Sin lugar a dudas, esta edición de South Summit moverá mayor cifra de negocio que todas las anteriores, dado que se ha centrado más en el punto de negocio puro, que se desarrolla en el Marketplace.

Os seguiré contando al respecto en mis redes sociales, sobre todo en Twitter (twitter.com/keep_going_hard) donde hago frecuentes transmisiones en directo a través de Periscope.

Ahora, voy a salir de la sala de prensa y a seguir disfrutando de esta nueva y prometedora edición de South Summit.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Las cosas salen mal... a veces

Deliberate mistake


Hace algún tiempo que llevaba dándole vueltas a este artículo. Prácticamente llevo cinco meses sin escribir nada en el blog y en parte ha sido por culpa de este artículo al que era incapaz de darle forma.

Son cosas que ocurren de vez en cuando, en especial cuando dedicas gran parte de tu tiempo a escribir... tenía un bloqueo con este artículo y me había empeñado en querer terminarlo así que no quería escribir nada más hasta darle forma.

Ha sido hace unos días y gracias a unos acontecimientos recientes que he pensado que la idea estaba lo suficientemente madura como para plasmarla en este texto.

Un amigo, que está terminando sus estudios universitarios, había tenido un problema con su teléfono móvil. El caso es que había enviado su teléfono móvil último modelo al servicio técnico a la espera de que lo reparasen o reemplazasen por uno nuevo. Le dieron de plazo 10 días para entregarle el teléfono, por lo que tuvo que echar mano de un modelo antiguo que le permitía hacer prácticamente lo mismo, a excepción de que la capacidad de proceso era bastante inferior y por lo tanto, el teléfono tardaba más tiempo en hacer cosas como procesar una foto, comprimir un archivo, etc.

Tengo que decir que mi amigo es un perfeccionista compulsivo, y que además, ese mismo nivel de perfección lo exige a la gente a su alrededor.

Finalmente llegó el día que esperaba: le habían confirmado que le iban a entregar un teléfono móvil nuevo, además de un modelo superior al que él tenía, dado que el que tenía ya no estaba a la venta. Sólo faltaban unas horas para que le hiciesen la entrega.

Las horas pasaban y el teléfono no llegaba. Mi amigo llamó a la empresa de transportes y le decían que el paquete estaba en reparto, pero no le daban más datos al respecto. Finalmente el paquete no llegó en el momento prometido, y llegó sólo unas horas más tarde, al día siguiente a primera hora, pero mi amigo estaba indignado.

- "¿Cómo es posible que sean así de informales? Si yo tengo una fecha de entrega de un trabajo y lo entrego al día siguiente, automáticamente suspendo. No puede ser que sean así de informales..."

Esta entre otras perlas eran las que soltaba en su excitación. El caso es que únicamente se habían retrasado unas horas del horario previsto, pero él estaba obcecado por el tiempo de entrega, en parte por el interés que tenía en tener en sus manos el teléfono de último modelo que le iban a entregar.

Este fue el inicio de una interesante conversación en la que los interlocutores que estábamos a su alrededor, ya todos en el mundo laboral desde hacía muchos años le explicamos que los fallos están a la orden del día en el mundo real y que el mundo universitario no es "real". Es un mundo ideal y bonito donde los trabajos se entregan a tiempo, los plazos se cumplen y si estudias para un examen lo más lógico es que apruebes.

Sin embargo, como escribí en un artículo anterior hace ya bastante tiempo, cuando sales al mundo real es el momento en el que descubres que el 90% de lo que te han contado ahí dentro es MENTIRA y además no sirve para casi NADA.

En el mundo real existen fallos, la gente se equivoca, los plazos no se cumplen, que hayas preparado todo para cerrar una venta no quiere decir que finalmente la vayas a cerrar.

Es el mundo REAL y
en el mundo real
SHIT HAPPENS

Algo así me ocurrió hace unos días. Tuve un problema que consideré muy grave en su momento, dado que había llegado a un acuerdo con una empresa y ese acuerdo no se había cumplido y la cosa parecía que iba a ir a peor.

Les remití un correo electrónico informándoles de mi disconformidad con lo ocurrido y me sorprendió que a los pocos minutos recibí una llamada informándome de que efectivamente se habían equivocado y que iban a trabajar para solventar el error en la medida de lo posible. A los pocos minutos tenía una solución alternativa que aunque le costó más dinero a la empresa (casi el triple) era una forma de compensación que sabían que tendría en consideración y les reconocería.

Al día siguiente me llamó uno de los responsables de la empresa para reunirse conmigo esa tarde y pedirme disculpas. La conversación fue más o menos como sigue:

- ¿Sr. Hurtado?
- Si.
- Soy XXX director de operaciones de XXX. Sólo quería pedirle disculpas por el imperdonable error que hemos cometido. Realmente no tengo ninguna justificación que explique el fallo y no puedo derivar la responsabilidad en nadie nada más que en nuestra mala gestión de este asunto.

Ante una dosis semejante de sinceridad, hay que ser muy mala persona para hacer más daño en la herida ya abierta.

Cuando realmente el fallo ha sido de nuestra gestión, lo mejor es asumirlo y comprometernos a que no vuelva a ocurrir y compensar al cliente de alguna manera, en especial si se trata de un cliente de repetición.

Al fin y al cabo, el cliente, si vive en el mundo real, sabe que las cosas salen mal... a veces.

martes, 5 de septiembre de 2017

Nada peor que el silencio en RRSS

Silence


Hay algunas empresas que no interactúan en redes sociales con sus clientes de ninguna manera.

Hace unos días he contactado con un par de empresas españolas en twitter. Las dos empresas tienen productos muy parecidos y publican posts con cierta frecuencia en esta red social por lo que en apariencia son muy similares en todos los aspectos.

Normalmente se trata de posts programados, con un cierto toque de humor y algo de información, lo que mejor funciona en las empresas que tienen que llamar la atención de los clientes.

Contacté con ambas empresas para informarme sobre las tarifas y comentarles que iba a probar sus productos. Les escribí algo así como "@empresa Estoy interesado en probar vuestros productos. Podríais enviarme un enlace a las tarifas actualizadas?".

La empresa A sólo le dio un "like" al tweet, lo que me llevó a pensar que posiblemente la persona que lo había hecho no sabía español o no llegó a leer el tweet, o posiblemente se trataba de un sistema automático que daba "likes" a todos los tweets donde se les menciona. Realmente no se lo que me parecía peor.

La empresa B me contestó con un enlace a su listado de tarifas y además me proporcionó un código promocional para que lo utilizase en su primer servicio con un descuento especial que podía compartir con mis amigos. Les agradecí la deferencia y me contestaron diciéndome que cuando los hubiese probado les encantaría leer mi opinión.

Evidentemente decidí utilizar la empresa B.

Teniendo en cuenta que lo que quería era usar sus productos, no me quiero imaginar la respuesta de la empresa A si lo que les envío es una queja.

Ni que decir tiene que la empresa A tiene una presencia testimonial en su mercado y la B es la líder de cuota.

Es importante contestar a los clientes, en especial cuando se trata de quejas, pero también cuando se nos menciona en redes sociales, aunque no sea dirigido específicamente a nosotros. No es la primera vez que después de una cena en una conocida cadena de restaurantes, al mencionarlos, contestan agradeciendo nuestra visita o comentando las fotos que publicamos.

Estas interacciones aumentan el compromiso del cliente con la empresa y producen una gran intimidad cliente-marca.

Intenta interactuar con todos las menciones en redes sociales que hagan de tu empresa y si es necesario deriva al departamento de atención al cliente cuando se trate de asuntos que requieran de su intervención.

No olvides que no hay nada peor que el silencio.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Cuando no sabes si alguien es un hombre o una mujer

My Signature


El título de este post puede parecer un poco extraño, pero cuando cuente lo que le ocurrió a un buen amigo hace unos días, lo comprenderéis claramente.

En este caso el asunto de la confusión de género no era por el aspecto físico, sino por algo tan sencillo como el nombre.

Mi amigo recibió un email de un cliente suyo en el que le indicaba las dudas que un cliente (o clienta) suyo le planteaba. El caso es que este buen señor (o señora) tenía un hombre muy poco habitual. Mi amigo quiso plantearle las dudas directamente a esta persona, pero cuando empezó a redactar el email se encontró con algo tan confuso como que no sabía a quién dirigirse, si al Sr. XXX o a la Sra. XXX. Ante esta duda, decidió buscar en Google el nombre y su duda se acrecentó más aún cuando descubrió que en la ciudad de Madrid había similar número de personas que se llamaban con este nombre de género masculino y femenino.

Al final el señor (o señora) XXX recibió un email con un lacónico "Buenos días,".

No me quiero imaginar la cantidad de emails que recibirá esta persona en el que se dirijan a él (o ella) como si fuese del sexo contrario, y la de llamadas que recibirá en las que el interlocutor espera hablar con un hombre y contesta una mujer y al contrario.

Este asunto se podría haber solucionado desde una base por esta persona (que no tiene culpa ninguna, adelanto). Tengo un amigo que también tiene un nombre que puede aplicarse a hombre y a mujer indistintamente. Él es consciente de que su nombre puede inducir a error y lo que hace es firmar sus email siempre anteponiendo a su nombre "Sr." de forma que no deja lugar a dudas.

Si tu nombre es de uso generalizado tanto en hombre como en mujeres, no cuesta ningún trabajo incluir al principio "Sr." o "Sra." y así evitarás muchos malentendidos.

Por cierto, que aún no sabemos si es un hombre o una mujer y realmente no nos importa. Lo importante es que el negocio sigue adelante...

martes, 25 de abril de 2017

¡Hola! ¿Estás ahí? Soy tu cliente...

Bottle of Red Wine + Glass + Cork


Hace unos días estaba de viaje en una ciudad del norte de España y me plantee visitar algún lugar cercano. Resulta que plantee en público en mi twitter que no sabía qué actividades podía hacer en la región donde me encontraba.

Me contestó una cuenta de twitter que lleva la denominación de origen de la zona y me envió una lista de actividades a realizar. Eché un ojo al completo listado que me enviaron y les contesté indicando mi planteamiento inicial de visitar las bodegas concretas XX (mencionando a estas bodegas en mi tweet).

Las citadas bodegas lo único que hicieron fue dar un like y un retweet a mi tweet, pero no me indicaron ni horarios, ni actividades, ni nada que me incitase a acercarme a visitarles. Por lo tanto y ante la apatía, decidí cambiar de planes.

Nunca debemos olvidar que las redes sociales son sociales... Si en una conversación alguien comenta que le gustaría visitar nuestra empresa, no le decimos "¡Qué bien!" y miramos a otro lado. Lo que haríamos sería decirle que nos parece una buena idea e indicarle cómo ir, los servicios que ofrecemos y a lo mejor hacer de guías en el proceso.

En este caso creo que las bodegas XX perdieron la oportunidad de una visita de un comprador potencial únicamente por no interactuar con el usuario de sus servicios.

Este es uno de los principales problemas de algunos Community Manager: desconocen el producto o servicio que vende su cliente y finalmente pierden interacciones.

Hay algunas empresas que hacen esto especialmente bien. Recuerdo una cadena de hostelería con varias marcas que interactúa con todos y cada uno de los tweet en los que los he mencionado. No sólo con un like o un retweet, sino comentando aunque sea con un emoticono de guiño.

Cualquier respuesta, por pequeña que sea, es mejor que la no respuesta.

jueves, 30 de marzo de 2017

Dale al cliente más (o menos) de lo que espera

My Giddyup


Hace algún tiempo un buen amigo que se dedica a la atención al cliente me comentaba que lo principal es que el cliente se sienta querido y que perciba que realmente nos importa. La satisfacción del cliente es perseguida por las empresas de forma obsesiva.

Si por ejemplo nos pide una mejora en precio y se la damos inmediatamente, pensará que era algo que teníamos fácil para conseguir y que no hemos hecho ningún esfuerzo. Sin embargo, si le pedimos un tiempo para responder y entonces le damos la mejora que él quería, o incluso una mejora superior (aunque sea mínimamente) a la que esperaba, el cliente se sentirá apreciado.

He tenido una experiencia de este tipo estos días: hace un par de semanas tuve un percance con mi Toyota Prius. Iba circulando por la autovía y me choqué contra un objeto que había caído de un camión, lo que me reventó la rueda, me dañó los bajos del coche y me rompió el parachoques. Cuando finalmente llevamos el coche al taller (Toyota Labasa Murcia), me dijeron que la fecha de entrega era para el lunes día 3 de Abril. Sin embargo, hoy, 30 de Marzo ya me lo han entregado... 4 días naturales (2 días laborables) antes de lo inicialmente previsto. Posiblemente la fecha que tenían internamente era para el viernes día 31 de Marzo y la mejora ha sido únicamente de un día, pero la percepción como cliente es que han hecho el mayor esfuerzo en reparar mi coche.

A eso me refiero cuando quiero decir que al cliente hay que darle más de lo que espera... Cuando un cliente te pide un precio y se lo mejoras más de sus expectativas. Cuando un cliente te pide un plazo, se lo das, pero luego le entregas el material antes de lo previsto.

Lo importante, como dije en algún artículo anteriormente, no es lo que realmente ocurre en la empresa, sino lo que el cliente percibe que ocurre.

Satisface a tus clientes por encima de sus expectativas y tendrás clientes satisfechos; y los clientes satisfechos son clientes fieles

martes, 21 de marzo de 2017

Twitter y yo

TWITTER


Desde hace algún tiempo me viene rondando la cabeza hacer una serie de artículos para explicar el funcionamiento de Twitter. Tengo que reconocer que es una de las redes sociales que más satisfacciones me han dado, por encima de Instagram, que diría que es mi segunda red social favorita.

Cada vez que pregunto a algún amigo si tiene Twitter para que nos mantengamos en contacto, me suelen contestar lo mismo: "No, pero tengo Facebook".

Considero que Facebook y Twitter tienen poco o nada que ver y aquí voy a explicar un poco las diferencias que considero más importantes y por qué sigo manteniendo mis cuentas en Twitter e Instagram y he decidido eliminar definitivamente mi cuenta en Facebook.

Una de mis primeras redes sociales fue Facebook, pero después de poco tiempo en ella, me di cuenta de que estaba exponiendo mi vida a propios y extraños, y la sensación de pérdida de control sobre mis datos personales, relaciones, fotografías y demás material, iba en aumento. Después de varios años dado de alta y de haberme sido de poca utilidad, decidí desaparecer de allí lo antes posible.

En aquella época, para dar de baja un perfil de Facebook había que seguir una serie de pasos bastante complicados y tu perfil no se eliminaba, sino que quedaba en un estado de "hibernación" por si en algún momento te arrepentías de haberte borrado. Realmente en ese momento en que me di cuenta de que no había manera de borrase definitivamente, me arrepentí... pero de haberme dado de alta alguna vez en Facebook.

Posteriormente instauraron un sistema para que los usuarios pudieran darse da baja definitivamente en Facebook, pero para ello tenías que darte de baja y luego permanecer un tiempo prudencial (creo recordar que eran algo así como 120 días) sin intentar acceder a la cuenta para que se eliminase definitivamente y de forma automática.

En la actualidad es posible eliminar tu cuenta en varios pasos sencillos, y sin que haya un periodo para que puedas arrepentirte de tu baja definitiva.

Entiendo que a otras personas les pueda parecer útil Facebook, pero realmente no aporta nada a mi vida, y el hecho de que sea muy accesible a todo el mundo realmente le añade un elemento de popularidad que no me interesa en absoluto. Como dice un buen amigo mío... "Si mis padres pueden utilizarlo, no me interesa estar ahí."

En aquella época aún no conocía Twitter y tras un par de intentos en los que había tratado de hacerla funcionar y entender su filosofía intrínseca, había dejado de usarla o había dado de baja los perfiles.

No recuerdo exactamente cuál fue el detonante, pero el hecho es que en una época decidí tomármelo en serio y pedir consejo a algunos amigos que solían utilizarla de una forma regular para su trabajo y su ocio. Tras varios meses sintiéndome un analfabeto digital, conseguí hacerme con ella y comprenderla.

En la actualidad es la red en la que más seguidores tengo (en estos momentos más de 55.000) y que tiene mayor influencia en mi puntuación de Klout (un sistema para medir tu influencia en redes sociales), además de que me resulta muy útil para hacer consultas a empresas con las que trabajo e interactuar con amigos.

La serie de artículos que empiezan con éste, tratará de explicarte cómo funciona y hacer que seas capaz de utilizarlo y disfrutar de las posibilidades que te ofrece.

Aquí algunas de las cosas para las que yo lo utilizo:
  • Comunicarme con entidades oficiales (ayuntamientos, policía, etc.).
  • Presentar quejas, sugerencias y comentarios a empresas.
  • Comunicarme con amigos.
  • Compartir mis experiencias con mis seguidores.
  • Solicitar consejo a mis seguidores sobre temas de todo tipo.

Espero que después de estos artículos tú mismo/a seas capaz de hacer todo esto y mucho más.

Si tienes alguna duda o comentario sobre este artículo o cualquier otro, te invito a que lo compartas con el resto de lectores del blog en la sección de "comentarios" que encontrarás más abajo.

Aprende a programar... tu mente

Casio fx-5500LA Problem Solving


Hoy hace un mes y un día desde el último artículo que publiqué en el blog. Sinceramente he estado muy ocupado con el trabajo y con una serie de actividades que me han dejado sin tiempo para escribir... pero eso no quiere decir que no haya tenido tiempo de capturar ideas para nuevos artículos.


De hecho, esta mañana me he decidido a escribir sobre un vídeo (ver más arriba) que me mandó un amigo y antiguo compañero de la Facultad de Informática hace algunos días y que hoy he vuelto a ver detenidamente.

En ocasiones hay que mirar las cosas con perspectiva, y es que mi formación variada y fuera de todas las reglas académicas establecidas me ha convertido en lo que realmente soy. No soy muy amigo de la formación que recibí por parte de los profesores en la Universidad y sinceramente creo que me influenciaron mucho más algunos estudiantes de cursos superiores con quienes solía relacionarme y de quienes intentaba absorber cuantos conocimientos fuese posible.

Mis profesores de programación se dedicaban únicamente a ir a lo concreto, a enseñarme a utilizar diferentes lenguajes, pero no tenían una visión de conjunto que un estudiante mayor que yo, me dio en unas simples frases y que me hizo ver la importancia de esta asignatura y lo que realmente aportaría a mi vida, en aquel momento como estudiante y más adelante en cualquier ámbito.

Lo que me vino a decir fue algo así:

"Olvida los lenguajes, olvida lo que te digan los profesores sobre lo concreto. La programación consiste básicamente en dividir problemas complejos en tareas mucho más pequeñas, que puedes a su vez dividir en otras más pequeñas, hasta llegar a un grado de atomización simple donde las cosas son mucho más sencillas. Este proceso se debe realizar primero mentalmente y luego plasmarlo en el papel, pero si no tienes una visión global del problema no serás capaz de llegar al nivel simple. Imagina que te digo que prepares un plato del que nunca has oído hablar, ni siquiera sabes los ingredientes. Si te lo dejo así, es posible que hagas cualquier cosa menos lo que te he pedido. Sin embargo, si te doy una receta detallada con los ingredientes y pasos a seguir, lo tendrás más fácil. Si además te digo dónde comprar los elementos y los instrumentos, te será mucho más fácil. Esa es la idea... dividir los problemas hasta llegar a un grado donde sean comprensibles y manejables fácilmente."

Realmente fue ese amigo quien me envió este vídeo y me hizo volver a recordar aquella época y como en la actualidad en mi trabajo también suelo emplear el mismo método de dividir los problemas en pasos previos a la solución que son fácilmente asumibles y subescalarlos utilizando los recursos a mi alcance.

Por eso es tan importante como se dice en el vídeo, que todas las personas aprendan a programar, no porque finalmente vayan a utilizar un ordenador para crear programas sino porque es una manera de resolver problemas... de todo tipo.

Al fin y al cabo se suele decir que tu cerebro es como un ordenador y si lo alimentas con los datos y el programa adecuado, será capaz de cualquier cosa.

Enlaces relacionados:

lunes, 20 de febrero de 2017

Reacción + Reflexión = Respuesta

Talk


Hace unos días estuve visitando una empresa de un amigo. Tuve la oportunidad de pasar unas cuantas horas con ellos mientras hacían su trabajo y descubrí la importancia del equilibro.

Existían para cada departamento dos tipos de personas que se equilibraban de una forma muy armoniosa. En cada departamento existía una persona muy impulsiva y otra persona muy reflexiva. Me resultó curioso la forma en la que trabajaban en un equilibrio casi perfecto: cuando había algo que hacer, lo dialogaban de una manera natural hasta llegar a conclusiones sobre la forma de trabajar que resultaba muy medida. Tuve la oportunidad de estudiar estos perfiles durante el tiempo que conviví con ellos.

El perfil más reactivo, reaccionaba de forma impulsiva, casi desde sus instintos desde sus "guts" (tripas) como dicen los angloparlantes. En ocasiones tenía la necesidad de contestar al momento, aunque tuviese una respuesta incompleta o no conociese todos los datos del asunto. Si en algún momento se decía algún improperio en toda la gestión, este era el perfil que lo pronunciaba, en voz alta y sin disculparse.

El perfil más reflexivo decidía de forma más pausada, tras evaluar todos los elementos del asunto. Consultaba con sus superiores y necesitaba de gran cantidad de datos para saber qué había ocurrido realmente y las consecuencias de unas y otras acciones. Este nivel de reflexión le llevaba a una cierta inacción, que podía prolongarse en el tiempo si creía que necesitaba más elementos a evaluar.

Los dos perfiles trabajaban en una continua comunicación. De hecho, la situación en la empresa los hacía estar situados muy juntos para que este trabajo en equipo tuviese lugar no sólo por email si no físicamente. Ante la necesidad del frecuente intercambio, las reuniones informales sobre los asuntos solían ocurrir con cierta frecuencia.

El perfil reflexivo aportaba los datos al impulsivo y el impulsivo animaba a la acción al más reflexivo.

Ambas partes son importantes: tanto la reflexiva como la reactiva y dan lugar a una respuesta completa que es lo que realmente exige la situación.

En ocasiones nos quedamos en la reflexión sobre el asunto, simplemente filosofamos sobre lo que deberíamos hacer, sin hacer realmente nada. Nos quedamos quietos como el ratón hipnotizado por la serpiente, sin saber qué hacer y pensando en qué es lo que deberíamos hacer, pero sin hacer nada realmente.

En otras ocasiones reaccionamos como el ratón que guiado por sus impulsos primarios se dirige a la trampa atraído por el aroma del queso cuya única finalidad es acabar con su vida.

Cuando te enfrentes a una situación, sea la que sea, siempre ten en cuenta que debes tener en tu interior una dualidad reactiva-reflexiva que debe llevarte a una respuesta adecuada. Trabaja ambos aspectos para que las respuesta sea lo más correcta posible.

viernes, 10 de febrero de 2017

Otra nefasta experiencia con Apple... ¡la última!

Bad Day for an Apple


Hace algún tiempo explicaba en un post en el blog mi experiencia con el Servicio de Reparaciones de la Tienda Apple de mi ciudad y que había tenido como resultado un nuevo desembolso económico para la compra de un nuevo iMac, formatear mi disco duro y perder todo lo que tenía en él (suerte que siempre trabajo contra almacenamiento en la nube).

El asunto es que el martes (7-Feb-2017) por la mañana mi ordenador iMac decidió no encenderse. La manzana y el progreso de carga se quedaba a la mitad y no avanzaba desde ahí. Menos mal que tenía a mano mi portátil HP Stream (que ni siquiera tiene disco duro y trabaja con memoria flash) y pude trabajar con él durante ese día. El caso es que tenía que salir de viaje y dejé la llamada a Apple Care para ayer jueves por la tarde.

No se puede decir que utilice mucho el iMac en cuanto a recursos, porque lo único que hago es utilizar el navegador de internet y utilizar la conexión remota con mi empresa nada más. Ah, bueno... y utilizar el Spotify.

De hecho, lo mismo que hago habitualmente con él, lo estoy haciendo ahora mismo con el HP Stream con Windows 10.

El caso es que en la llamada a Apple Care (después de casi una hora intentando averiguar qué le pasaba al ordenador) me dijeron que el disco duro había dado un fallo y por eso no se iniciaba.

¿Solución?
Formatear el disco duro.

¿La copia de seguridad en disco duro comprado en Apple Store?
Me dicen que está corrupta y que tampoco la puedo utilizar.

Experiencia exactamente igual de frustrante que la que tuve en 2015...

Esta ha sido la gota que ha hecho rebosar el vaso y he decidido dejar definitivamente la plataforma Mac.

Si después de comprar un ordenador a finales de 2013, tengo que formatearlo (y perder todos los datos que contiene) a los tres años y cuatro meses, me planteo que tal vez no sea buena idea gastar 1.329€ en un ordenador.

Después del enfado que tengo encima con este asunto, creo que voy a esperar unos días utilizando el HP Stream y me plantearé comprar un ordenador All-in.one con Windows de sobremesa o quedarme con el portátil que para lo que lo utilizo tengo más que suficiente.

Me temo que mi divorcio con Apple empezó con el Apple TV, el iPhone, siguió con el iPad y ahora llega a sus últimos extremos con el iMac.

Se supone que estos señores de Apple venden que su producto es el mejor en términos de calidad-precio y a los hechos me remito para decir que están equivocados.

Su respuesta ante los errores en sus discos duros (en mi experiencia reciente) siempre es la misma: pierde todos tus datos, gástate más dinero y dentro de tres años te ocurrirá lo mismo.

Me temo que Steve Jobs debe de estar revolviéndose en su tumba y lo siento por él, pero Tim Cook no está a la altura de la empresa que "dirige".

Más artículos míos sobre Apple:

lunes, 9 de enero de 2017

Nuevo libro ya a la venta: "Nunca subestimes el poder de la estupidez"

Ya está a la venta en todas las webs Amazon del mundo mi nuevo libro

"Nunca subestimes el poder de la estupidez"


Desde el miércoles 11-01-2017 a las 10:00 am (Hora Madrid, España)
hasta el lunes 16-01-2017 a las 10:00am (Hora Madrid, España)
puedes conseguirlo GRATIS en formato Kindle.

La versión en papel además incluye códigos QR
para que puedas opinar y comentar los artículos con otros lectores.

Espero vuestros comentarios.


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