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lunes, 2 de mayo de 2016

Si el ser humano no tuviese ambición...

Monkey


En un artículo anterior que escribí hace ya algunos meses hablaba de cómo en algunas empresas todo se basa en la cultura de lo mediocre: el jefe elige a personas que sean peores para que nunca le puedan quitar el puesto. El pensamiento correcto no es ese: lo correcto es pensar que si conseguimos que alguien sea mejor de lo que era cuando entró en la empresa, entonces el mérito es nuestro y eso será valorado.

Sin embargo en muchas ocasiones cuando nos ofrecen un puesto mejor, un trabajo mejor remunerado o con mayores perspectivas de futuro, nos lo pensamos una y mil veces hasta decir que si... si es que finalmente llegamos a decir si.

El miedo es un fenómeno muy vinculado a la ambición empresarial y personal, y llega a coartar esa ambición hasta el punto de anularla completamente.

En realidad todos somos ambiciosos: todos queremos un trabajo mejor, que nos llene personal y profesionalmente, y que nos permita ganar más dinero y llevar una vida mejor a nosotros y nuestras familias.

La ambición tiene que ver directamente con conseguir un entorno mejor en el que vivir, pero por supuesto, sin que sea a costa de una peor vida de tu entorno ambiental y/o social. Las personas que viven mejor a costa de pisotear a las demás, tienen otro nombre...

Sin embargo... ¿Porqué mucha gente sigue en un trabajo que no le gusta, ganando un sueldo con el que no llega a final de mes y aguantando a superiores que no soportan?

- "No hay nada mejor" me contestaba hace poco un amigo a esta situación.
- "¿Has buscado?" - contesté.
- "Pues la verdad es que no, pero me han dicho que la cosa está muy mal...."
- "Si tienes que fiarte de lo que te digan los demás eres como el hombre que vivía en la cueva de Platón y ves únicamente las sombras al fondo. Si eres capaz de mirar directamente al exterior de la cueva verás que el mundo es mucho más luminoso y grande de lo que crees."

La zona de confort tiene mucho que ver con ello, esa zona en la que estamos cómodos, aunque si queremos recurrir al refranero español: "Más vale malo conocido que bueno por conocer".

El ser humano es ambicioso por naturaleza, pero el miedo a la novedad, a nuevos retos, al qué dirán, a defraudar a los que te rodean, es lo que nos hace seguir donde estamos.

Si ahora te planteasen un mejor trabajo, aunque fuese en unas circunstancias diferentes... ¿lo tomarías o no? Si las circunstancias de tu trabajo actual no te convencen, no digo que des un salto al vacío y lo abandones hoy mismo, pero no está de más empezar a crear las circunstancias para que cambie tu entorno.

3

Adquiere conocimientos en las áreas en las que te gustaría trabajar. Si te gustaría ser comercial, refuerza tus conocimientos en ese área mediante libros, cursos, etc. Poco a poco la frontera entre tu área de confort y tu futuro se irá diluyendo y te sentirás tan dispuesto a cambiar de trabajo que perderás ese miedo.

En ese momento te habrás convertido en una persona ambiciosa... simplemente porque habrás perdido el miedo al cambio... y eso no es malo.

Si el ser humano no tuviese ambición
seguiríamos viviendo en los árboles....

Monkey

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