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miércoles, 30 de julio de 2014

Los verdaderos caballeros no hablan de dinero ni de mujeres

Foto de Internet Archive Book Images

Como bien se dice en el artículo “Tips para ser un caballero”: “Los caballeros no hablan de dinero ni de mujeres… Entonces para trabajar en un puesto de responsabilidad hay que dejar los asuntos de caballeros y ponerse manos a la obra sin miramientos.

Si tienes problemas para hablar de dinero, no te arriesgues a tener un puesto de responsabilidad en una empresa, porque al final y al cabo tendrás que hacerlo.


Los gerentes deben de hablar regularmente sobre los sueldos. No es una conversación muy agradable por las implicaciones que tiene tanto si sobrevaloramos a los empleados como si estos se sienten minusvalorados.


Hay que hablar antes de que surja la necesidad por parte del empleado. A la más mínima sospecha de que el empleado desea hablar del sueldo, debemos ser quienes tomemos la iniciativa al respecto. No deben de haber sorpresas ni un malestar que pueda desembocar en una conversación subida de tono. Como todos los temas sobre los que se trata, cuanto más frecuentemente se hable de él, menos incómodo nos será.


El inicio de la conversación debe de ser preguntar al colaborador qué tipo de bonificación o subida espera en su sueldo, e interesarse por cómo va su trabajo y si se cumplen sus inquietudes y se siente valorado dentro de la empresa. 


No mezclemos el rendimiento y el sueldo. Cuando hablemos del rendimiento debemos centrarnos en el crecimiento del colaborador en la empresa y el desarrollo y grado de satisfacción con su propio trabajo. Más adelante hablaremos del dinero.


Es posible que alguno de sus colaboradores se sienta decepcionado con el sueldo que perciben. Esta insatisfacción económica se basa principalmente en un desconocimiento. Hablemos en términos generales de la empresa, de los crecimientos o decrecimientos en ventas y/o beneficios. Comentemos el aumento o descenso en los sueldos que se están produciendo en el resto de la empresa, hablando siempre en términos generales, porcentuales y por supuesto, sin personalizar en ningún puesto concreto.


Como hemos dicho en ocasiones anteriores en el artículo “Todos trabajamos por dinero”, en cualquier caso, es imprescindible pagar a los colaboradores en el momento adecuado, es decir, cuando llega fin de mes, o final de la semana, según sea su política de pagos, pero no es adecuado ir demorando los pagos a los colaboradores para pagar otros asuntos...

El dinero será sucio, pero al fin y al cabo todos lo necesitamos para vivir y hay que hablar de él con frecuencia.

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1 comentario:

  1. Por ser caballero no voy a dejar de hablar de dinero, más si el dinero es producto de mi esfuerzo, de mi trabajo en determinada empresa, propia ó no. Muy sabido es que muchas empresas ó instituciónes públicas ó privadas pagan un sueldo a sus trabajadores (Obreros, oficinistas, ejecutivos, etc) que no es directamente proporcional con la labor realizada.
    De ahí, el descontento, el sentido de pertenencia, entre otras razones, van a influir en la baja calidad y productividad de la empresa. Que a la larga se hablará mal de ella y en sentido figurado se terminará hablando, sin querer, de la mujer.
    Gracias por su atención.
    Atte.
    JFG

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