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miércoles, 22 de octubre de 2014

Abuso en el trabajo

In Everyday Use
Foto por David Goehring (Creative Commons)

Aunque tradicionalmente se suele hablar de abuso o bullying en el mundo de la educación, también se producen eventos de abuso en la empresa. Sin entrar a valorar cuál es el origen del abuso, que generalmente se basa en dos orígenes (inferioridad física  y/o superioridad intelectual), podemos hablar siempre de tres actores principales en el asunto.

Las tres personas implicadas normalmente son la víctima, el abusador y los testigos.

Dependiendo de quienes seamos en este asunto, podemos tomar acciones que mejoren la situación.

En ocasiones los gerentes y directivos en general en las empresas pueden llegar a abusar de subordinados sin ser conscientes de ello. Es posible que estés volcando las frustraciones o estrés de tu trabajo en personas que no pueden defenderse por su posición en el equipo. Analiza tus comportamientos y especialmente si consideras que puedes estar abusando de algún colaborador. Seguro que no lo haces intencionadamente, y puedes canalizar esa frustración o estrés de otra manera: haz deporte, sal a bailar, haz yoga, etc. Normalmente se trata de situaciones temporales de estrés que pasarán, pero que pueden hacer pasar muy malos momentos a la persona que tienes enfrente.

Como víctima de los abusos no te escondas, no te sientas herido en lo personal. Si por ejemplo, tu gerente o compañero de trabajo levanta la voz para un asunto por el que normalmente no sería necesario (y no hay ningún asunto que merezca levantar la voz a nadie), hazle ver que la ha elevado y hazle entender que hay formas más civilizadas de solucionar los asuntos. No le ataques hablándole de los problemas que pueda tener y que proyecta sobre ti, porque el hacerle consciente de su comportamiento puede enfurecerle más aún. Simplemente ponte en tu lugar y en caso de necesidad habla con tus superiores. Si se trata de un directivo, pídele una reunión donde le plantees su comportamiento y si no atiende a razones entonces habla directamente con sus superiores siempre desde el respeto y sin menospreciar su gestión en el campo laboral. Es posible que sea un trabajador excelente pero que no tenga ni idea del trato persona a persona.

Si eres testigo de estos abusos, habla con la víctima y proporciónale sobre todo apoyo y asesoramiento sobre personas con quienes hablar. Si en una reunión detectas que hay un comportamiento de abuso por parte de alguno de los asistentes, calma la situación en la medida de lo posible. Si no se trata de un comportamiento puntual, por ejemplo se interrumpe continuamente a una persona sin dejarle intervenir, anima al grupo a escucharle porque tiene algo interesante que decir.

Estas situaciones se resuelven cuando todo el mundo pone de su parte y normalmente son fruto de situaciones personales de estrés o frustración que se llevan al trabajo y se canalizan de forma errónea.

Lectura recomendada sobre el abuso en el trabajo: 


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