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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Necesitas sangre fresca

262/365: True Blood
Foto por Andrés Nieto Porras (Creative Commons)

Que nadie se eche las manos a la cabeza al leer el título de este artículo. Ya soy consciente de que la Saga Crepúsculo se acabó y que los vampiros pasaron de moda y ahora lo que se llevan son los Zombies.

En ocasiones hay problemas en la empresa de difícil solución. El problema de esos problemas no es realmente el problema, sino que entramos en una espiral de opiniones que giran siempre en torno a la misma visión de la empresa desde el interior. En este caso podemos recurrir a visiones externas como asesores empresariales que nos costarán un dinero, a no ser que tengamos algún tipo de contrato de auditoría externa.

Las personas que trabajan en nuestro entorno laboral más cercano tienen el mismo problema que nosotros: están “intoxicados” de nuestra política empresarial y de la forma de hacer las cosas, y por eso es que necesitamos una visión diferente.

Sin embargo tenemos una reserva de “sangre fresca” con nuevas formas de ver las cosas y que aún no han sido intoxicados por nuestra política empresarial, o al menos su nivel de intoxicación es bastante bajo: los recién llegados.

Los becarios o junior que acaban de llegar a nuestra empresa, aún no saben cómo funcionan las cosas, se equivocan a menudo al hacerlas por puro desconocimiento, pero sin embargo son una reserva de nuevas ideas y visiones fuera del espíritu empresarial que nos rodea a nosotros.

THIRST AID
Foto por Steven Cateris (Creative Commons)
Un cliente y amigo mío solía realizar una reunión con las personas que llevaban menos de un mes en la empresa y les preguntaba sobre las cosas que habían visto en la organización y que considerasen que no les encajaban o que se podrían hacer de una mejor manera para optimizar el funcionamiento. Estas reuniones en ocasiones resultaban costosas porque tenía que desplazar a los recién llegados a sus oficinas centrales donde se reunían con él pero sin embargo resultaban reuniones muy fructíferas. Estas personas encontraban zonas de mejora en las que las cosas siempre se habían hecho así pero que sin embargo estaban fuera de toda lógica. 

No les censures durante estas reuniones y toma notas sobre todo lo que hablen, seguro que hay cosas que ya sabes realmente que son susceptibles de cambios y otras que no, pero no les censures durante la reunión porque entonces cesará su aporte de ideas y disminuirá su creatividad.

Estas reuniones tenían lugar en un bis a bis entre mi amigo y uno sólo de los novatos. Si la reunión se hubiese realizado con la presencia de personas que llevan más tiempo en la empresa seguramente se daría un fenómeno de autocensura de las ideas frescas. Lo mejor es dejarles la libertad de expresarse en solitario. Pueden aportar las ideas que traen desde el exterior, esa “sangre fresca” revitalizará tu empresa.

Esta forma de colaboración fomenta la autoestima de estos nuevos miembros ya que se les tiene en cuenta y se les pregunta su opinión sobre la empresa en la que han entrado, cosa que no ocurre en muchas organizaciones.

De vez en cuando realiza una transfusión de sangre nueva a tu empresa aportando ideas de los nuevos miembros. Es saludable para ellos y para la organización.


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