Libros

Selecciona tu idioma... Select your language...

domingo, 2 de noviembre de 2014

Sólo hay dos posibilidades: ganar o aprender

Learning how to climb a tree.
Foto por Koka Sexton (Creative Commons)

Dependiendo de tu nivel de motivación es posible que no te interese en absoluto triunfar en una operación o perderla. Cuanto mayor es el nivel de motivación mayor es el interés por el triunfo y por hacer las cosas bien hechas y conseguir la satisfacción de los clientes que se traduce en ventas adecuadas y de repetición.

Sin embargo ese alto nivel de motivación también se puede convertir en desmotivación: Si pierdes una operación importante o si las cosas no salen como esperabas, es posible que tu caída sea mucho mayor. Las decepciones en el trabajo nos pueden hacer plantearnos preguntas e incluso asumir responsabilidades con las que nada tenemos que ver y que sin embargo entorpecerán nuestro quehacer diario. Has perdido una batalla, pero la guerra es un continuo que no acaba.

Todo el mundo comete errores en una carrera larga y cuanto más larga sea tu carrera, más errores cometerás. Existe el pensamiento en algunas personas de que cuando una carrera es larga, los errores van tendiendo poco a poco a cero, pero por desgracia (o por suerte) los errores se pueden reducir un poco, pero siempre hay que cometerlos.

No podemos olvidar que el aprendizaje principal del ser humano es a partir del ensayo-error. Mi madre, solía decirme que “nadie escarmienta por cabeza ajena”, lo que viene a decir que el único aprendizaje verdadero es el propio aprendizaje mediante la experiencia.

Toda decisión consiste en asumir el riesgo de ganar o de perder y esto es lo que realmente nos hace progresar y evolucionar en la vida.

Winning Blackjack hand
Foto por Images Money(Creative Commons)
Si nunca nos equivocásemos, nunca aprenderíamos nada en la vida. De hecho, hay algunos niños que viven durante sus primeros años entre algodones (en ocasiones literalmente) y al pasar los primeros días en la guardería se convierten en máquinas de llorar. No digo que dejes a tu hijo solo en casa porque al final ocurrirá una desgracia, pero sí que el aprendizaje mediante el fracaso puntual es adecuado.

En las experiencias de tu día a día irás encontrándote con unas circunstancias en las que ganarás, con lo que habrás conseguido un refuerzo en tus actitudes y procedimientos correctos para conseguir esa meta, o bien perderás, en cuyo caso aprenderás exactamente una forma de no ganar.

Lo peor que puedes hacer es temer tomar decisiones porque en ese caso caerás en el más absoluto inmovilismo. Ya sabes que siempre aprenderás ya sea en positivo o en negativo, y el aprendizaje siempre es bueno. La zona de confort del inmovilismo no te lleva a nada. Se ambicioso con tus aprendizajes.

Si hay algo que no me gusta en la vida, son las personas que dicen “que me quede como estoy” como una excusa y justificación para no hacer nada en la vida. Al final son realmente cobardes que tienen simplemente miedo al dolor del fracaso. No pienses en el fracaso como dolor, sino como aprendizaje y evolución de tu persona hacia un Yo más completo y experto.

Arriésgate a vivir. Al final resulta que siempre ganas de una u otra manera: el premio o el aprendizaje.

Lectura recomendada:


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares