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jueves, 26 de febrero de 2015

Más vago que una manta

Post Lunch Siesta
Foto por Vivek Patankar (Creative Commons)

Una amiga que trabaja en una consultoría informática, sobre todo de asuntos de internet y redes sociales (como es normal en los tiempos que corren) tiene un grave problema con un compañero de trabajo.

Regularmente quedamos para hacer un after-work y antes de llegar a casa tomamos algo juntos, normalmente los viernes por la tarde.

En estas conversaciones, con demasiada frecuencia, los primeros minutos suelen girar en torno a un compañero de trabajo de mi amiga que no hace prácticamente nada productivo en el trabajo. Cuando mi amiga llega al trabajo lo encuentra chateando con amigos a través de Facebook, y eso que además el acceso a esas páginas está prohibido desde su departamento. Pasa así horas, e incluso a veces desatiende sus tareas asignadas por mi amiga.

Lo primero que tenemos que hacer es plantearnos si se trata de una situación temporal o permanente. ¿Se trata de algo que de repente ha empezado a hacer esta persona o de algo que hace siempre? Si se trata de algo que de repente ha empezado a ocurrir, es posible que se trate de algo circunstancial.

Ponte en el lugar de la otra persona. Tal vez no se trata que no quiera trabajar y tal vez hay alguna circunstancia externa que hace que no tenga ganas de hacer su trabajo. Es posible que tenga problemas en casa y esté muy cansado/a o bien que no entienda adecuadamente su trabajo y antes de hacerlo mal prefiere no hacerlo.

Inicia una conversación (no una discusión) sobre los aspectos concretos de su falta de acción en el trabajo y las formas en las que esto afecta al resto de la organización incluyendo a sus compañeros. Intenta mantener un tono constructivo y no un tono de reproche.

Recuerda que puedes creer que sabes los motivos y soluciones a su comportamiento, pero tal vez sólo ves un lado de la historia. Intenta no dar una única solución al asunto, sino tratar de consensuar con la persona que no desarrolla su potencial (por decirlo de una manera suave) las formas de enfrentarse al trabajo del día a día. Tal vez puedes recomendarle que venga a trabajar una hora antes para atender a sus conversaciones de Facebook pero prohibir su uso a partir de la hora oficial de trabajo.

Muéstrale su rendimiento real mediante la instalación de aplicaciones como RescueTime que le ayudarán a ver de forma gráfica el tiempo que pierde en actividades poco productivas para la organización. Si es posible, instala la aplicación en todos los dispositivos que utilice y que sean propiedad de la empresa (móvil, tableta, portátil y sobremesa). No se trata de tener argumentos para discutir, sino de mostrar la información para que vea por si mismo si es productivo a la organización o no.

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