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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Interés sincero vs. obsesión psicópata

Crazy eyes
Foto por Javier Morales (Creative Commons)

Lo normal en una entrevista de trabajo es que aprendamos acerca de la cultura de la empresa, historia o incluso sus competidores, clientes y proveedores. Este es un ejercicio que casi todos hacemos antes de acudir a una entrevista: visitar la web de la empresa, averiguar su estado financiero en las webs de ratings, consultar opiniones en otros sitios y tomar el pulso a las opiniones de los consumidores o clientes acerca de sus productos o servicios, etc.

Estas indagaciones son interesantes, especialmente para que el entrevistador sepa que estamos interesados en el puesto y que conocemos la empresa. Sin embargo, existe un elemento dentro de la empresa sobre el que resultará más difícil encontrar información: tu futuro jefe.

Si tienes la oportunidad, habla con otras personas que trabajen con tu futuro jefe, averigua su historial de trabajos en webs como LinkedIn y busca información sobre él/ella en Facebook o Twitter. Esta información sobre sus gustos y aficiones te permitirá establecer los puntos que tienen en común y empezar con mejor pie. Tal vez hasta conocéis a personas en común que pueden aportarte información sobre su carácter y su forma de trabajar.

Como siempre digo, no se trata de que finjas ser alguien que no eres. Por ejemplo, si sabes que le gusta el fútbol y a ti no te gusta, olvida ese capítulo porque no es un punto en común y si intentas engañarle hablando de un tema que no sabes, siempre será un desastre. Sin embargo, si a los dos os gustan las películas de terror o pertenecéis a algún club o asociación, este es un punto de partida para futuras conversaciones en la máquina de café o en algún coffee break entre reuniones.

No olvides el equilibrio entre la curiosidad y la persecución psicópata. Imagina que alguien te dice “Sé que te gustan los perros porque he visitado tus perfiles sociales y he visto todas tus fotos con tu perrita Buffy”. En este caso tu entrevistador o jefe pensará que tiene delante a un/a psicópata obsesionado con su persona y se sentirá invadido en su intimidad, lo que será peor aún. Lo más probable en este caso es que nunca vuelva a dirigirte la palabra o incluso que ponga este episodio tan peculiar en conocimiento de los reclutadores, al menos eso es lo que yo haría.

Utiliza referencias ocasionales a los datos que encuentres y siempre aludiendo a temas en común. Siempre podrás iniciar y mantener una buena relación con alguien de quien sabes sus gustos y aficiones que no con alguien a quien no conoces de nada. La probabilidad de meter la pata en una conversación se incrementa en este segundo caso.

Aprende sobre tu futura empresa y sobre tu futuro jefe para fomentar las buenas relaciones, pero sin caer en la persecución psicópata.

Lectura recomendada:

   

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