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jueves, 18 de septiembre de 2014

Hasta el infinito y más allá

155/365 Infinite Regression (fractal)
Foto por stuartpilbrow (Creative Commons)

Siguiendo con la estela de “Te pagamos por pensar”, un artículo que ha levantado mucha polémica y del que estoy recibiendo bastantes comentarios, tanto positivos como negativos, explicando el pensamiento cortoplacista de algunos gerentes, me gustaría introducir el concepto de las soluciones a corto o a largo plazo.

Algunos administradores tienen desgraciadamente el pensamiento de que las cosas hay que solucionarlas para el hoy pero no para el mañana.

Esto me recuerda cuando en ocasiones veo en las autopistas o autovías en mis viajes algunos coches que seguramente han pinchado una de las ruedas y llevan puesta la rueda de repuesto de emergencia, que teóricamente está limitada a 80 km/h y sin embargo ves que estos coches circulan a 120 km/h o incluso puedes darte cuenta de que la rueda está realmente desgastada del uso, lo que quiere decir que le están dando el mismo uso que si fuera una rueda nueva para uso normal. Desgraciadamente lo más probable es que esa rueda termine por reventar, porque no está diseñada para un uso tan intensivo ni tan prolongado, y además tengan un accidente, dado que esta rueda es mucho más difícil de controlar cuando ha reventado.

Los remiendos son para salir del paso, pero no funcionan a largo plazo. Un fatídico accidente de avión, el Japan Airlines 123, nos recuerda una vez más que los fallos no tienen fácil arreglo y que requieren un planteamiento a largo plazo más que un simple remiendo. En este caso, en un aterrizaje, el Boeing 747 tuvo un incidente en el año 1978 en el que la cola tocó tierra en un aterrizaje. La reparación no se hizo de acuerdo a los estándares de Boeing por lo que la resistencia a la fatiga de los materiales se redujo en un 70%. El resultado fue que el 12 de agosto de 1985 murieron los 15 miembros de la tripulación y 505 de los 509 pasajeros.





Tal vez me he puesto un poco dramático con este ejemplo, y lo más probable es que de tus decisiones no dependan las vidas de 500 personas (o tal vez sí), pero es muy importante pensar en las repercusiones a largo plazo y para ello en las vinculaciones a medio plazo.

Curar el síntoma de una enfermedad no tiene porqué curar la enfermedad en si misma. 

En ocasiones un problema de pago con un cliente se puede solucionar modificando su forma de pago y no solucionando cada problema de pago puntual que tenemos con él. Si sabemos que un cliente nos va a prorrogar el pago continuamente, con los problemas administrativos que esto nos supone, tal vez lo ideal sea modificar la forma de pago de forma que no le demos la oportunidad de prorrogar el pago en adelante.

Si sabemos que un cliente nos reclama siempre los pedidos si el plazo que le damos es de una semana, lo ideal será decirle que el plazo es de semana y media, y cuando nos lo vaya a reclamar ya estará en sus instalaciones.

Ataca a la raiz de los problemas y no te andes por las ramas.

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