Libros

Selecciona tu idioma... Select your language...

miércoles, 18 de marzo de 2015

Si no te sientes orgulloso de tu trabajo, déjalo


Andrew and his bakfiets
Foto por Richard Masoner (Creative Commons)
Tengo un amigo que trabaja en una empresa retail de prendas de vestir y complementos. Mi amigo estaba últimamente decaído por su trabajo. Realmente no tenía muchos problemas con sus empleados ni tampoco con sus ventas, pero se sentía desanimado en el fondo, y sus amigos lo notábamos.

Decidí ir con él un día a hacer un after-work un sábado cuando terminaba su turno en su trabajo.

En aquella conversación me relató lo pesado que le resultaba defender la calidad de su marca cuando realmente sabía que eran prendas de ínfima calidad. Algunas personas de su entorno le atacaban en lo personal porque se habían publicado reportajes en los que se indicaba que su marca fabricaba en el tercer mundo sin respetar los estándares de la Organización Internacional del Trabajo, aunque ellos nunca lo reconocieran. La mentalidad de su empresa era básicamente ganar dinero a cualquier precio, sin tener en cuenta nada más que a sus propios inversores. Los clientes, empleados y trabajadores en sus fábricas no les importaban lo más mínimo.

Children of dhaka, bangldesh
Foto por Shobuz Hasan (Creative Commons)
Cuando le pregunté si se sentía bien en la empresa, mi amigo emitió un largo suspiro inconsciente y luego me enumeró las bondades de su sueldo, su horario y los beneficios que obtenía (todos materiales).

- Yo no te he preguntado qué te da la empresa. Te he preguntado si te sientes bien en la empresa.
- Realmente no. - Contestó finalmente.

En más de una ocasión me he encontrado con casos similares en los que las empresas se olvidan de su vertiente ética y de servicio a la comunidad. Se trata simplemente de no comportarse de forma incorrecta con nuestros semejantes.

Algunas empresas le llaman a eso Responsabilidad Social Corporativa y engloba una serie de aspectos diversos como por ejemplo el respecto a los derechos humanos en los países de producción, realizar acciones para mejorar su entorno, conciliación de la vida familiar y laboral, etc.

Al final yo siempre he sido un firme defensor del Karma o como dice mi buen amigo +Jose Noblejas  "Be good to people". Las buenas acciones mejoran tu ánimo y tu autoestima, mientras que las malas te harán sentir mal si no a corto plazo, a largo plazo.

Por mucho que intentes convencerte que lo haces con un fin, la conclusión a la que llegará tu subconsciente es la que realmente te afectará.

Parece una obviedad, pero en ocasiones algunas personas trabajan en Organizaciones de las que se avergüenzan. Evalúa para quién trabajas y si eso te hace mejor o peor persona.


1 comentario:

  1. muy bueno sobre todo que mañana 20 es el día internacional de la felicidad

    ResponderEliminar

Entradas populares