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martes, 9 de junio de 2015

Tomar impulso está bien... si no estás al borde de un precipicio

Jump!
Foto por Kevin Teague (Creative Commons)

Ayer, durante un largo viaje de varias horas, tuve una conversación con un amigo acerca de los teléfonos móviles y los asistentes personales que iban incorporando como es Siri, Google Now y ahora Cortana. Curiosamente derivó en algo mucho más relacionado con la temática de este blog.

Estos sistemas al principio simplemente eran reactivos, es decir, tú les pedías algo y el sistema respondía proporcionando la acción o información que habías solicitado (Enciende el Wi-fi, Qué tiempo hace hoy, Envía un email a, etc.).

El primer sistema que tomó la iniciativa para cambiar esta forma de trabajar fue Google Now que empezó a mostrar información relevante para el usuario como por ejemplo el tiempo en la ciudad donde resides y donde estás en cada momento, o la ruta para llegar a tu casa desde el lugar donde te encuentras. Esta nueva filosofía de trabajo es mucho más proactiva: el sistema muestra información que cree que vas a necesitar y en función de si la utilizas o no, entonces entiende que la próxima vez te la debe de mostrar... o no. No has solicitado la información, pero el sistema te la muestra de todos modos.

Posteriormente Siri (Apple iOS) empezó a mostrar alguna de esta información de forma proactiva también y ahora parece que en la próxima versión de Windows, Cortana tomará también la iniciativa en este asunto de saber lo que necesitas, antes incluso de que tú sepas que lo necesitas.

Esta conversación acerca de los sistemas operativos, finalmente derivó en la proactividad en la empresa y cómo cada vez que solicita más a menudo gente con iniciativa para ciertos puestos de relevancia.

Trabajar dentro de unos cánones preestablecidos hace que la gama de soluciones a los problemas se vea limitada ese entorno controlado de posible soluciones de acuerdo con la política empresarial. En ocasiones es necesario saltarse esa política empresarial (total o parcialmente) para llegar a cubrir las necesidades del cliente y obtener una solución creativa y que posiblemente ahorre costes a la empresa y a lo mejor hasta consigue una mayor satisfacción del cliente.

Depende de la empresa dar más o menos libertad de actuación a según qué puestos.

Mi buen amigo también me hizo una observación que me dio que pensar: "Una empresa donde todo el mundo puede ser proactivo sin límites, sería una organización ingobernable.".

Existen ambitos de actuación para cada uno de los puestos en la empresa, que dependen tanto del puesto como de la empresa. Aquí está la dificultad: saber establecer los límites de actuación a cada puesto en función de la posición en el esquema de decisiones de la organización, y también tener en cuenta las capacidades individuales de cada uno de los empleados.

No olvides al tomar una decisión proactiva que puedes mejorar o empeorar la empresa, pero si tus superiores entienden que te has sobrepasado, es posible que ese salto lo estés dando al vacío.

1 comentario:

  1. Sin duda alguna, la proactividad va a estar íntimamente ligada, no solo al trabajador, sino también al tipo de superior que se tenga (dialogante, autoritario, rígido, etc.). Ante esta clase de comportamientos, muchos jefes pueden sentirse intimidados.
    ¡Saludos!
    http://elfarodeniel.com/

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